MALAGA
En febrero del 1999 el Parlamento andaluz decidió que las personas con trastornos de identidad de género fueran atendidos en el sistema público sanitario andaluz (SAS) y en octubre de 1999 la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía creó, tras concurso, en el Hospital Regional Universitario Carlos Haya la Unidad de Trastornos de Identidad de Género de Andalucía, que es también la primera unidad creada España para dar respuesta a la atención sanitaria de estas personas.
La transexualidad es una entidad antropológica que no es escogida por el sujeto, bien establecida como entidad clínica desde hace ya más de cuarenta años, a la que la medicina actual puede ayudar psicológica, endocrinológica y quirúrgicamente. Esto es todo. Quienes se oponen a la atención médica de la transexualidad esgrimen dos razones: la ausencia de una causa orgánica última que la justifique (causalidad), la ausencia de una prueba diagnóstica final (objetividad). Los clínicos conocen bien estas dos falacias de la causalidad y de la objetividad. Si las aplicáramos con rigor, prácticamente no podríamos ni prescribir un solo medicamento . Por otro lado yendo un poco más allá, el de la causalidad es el empeño fáustico de quienes han olvidado aquel aforismo de nuestro Bergamin cuando exclamaba aquello de que “si fuera un objeto sería objetivo pero soy un sujeto soy subjetivo”.