EL
USO CORRECTO DEL LENGUAJE
Desde una perspectiva
absolutamente personal e íntima mi entendimiento y capacidad de compresión se
oponen de una forma firme a los planteamientos mediáticos que hacen uso
del lenguaje comercial a la hora de hacer referencia a un asunto tan delicado
como es el de la transexualidad. Creo que no es necesario recordar a
algunos profesionales del periodismo que existe un código deontológico de
regula en cierta manera el buen uso de sus expresiones, aun así y con todo si
observan el articulo numero 7 de dicho código cita textualmente:
“7. El periodista extremará su celo profesional en el
respeto a los derechos de los más débiles y los discriminados. Por ello, debe
mantener una especial sensibilidad en los casos de informaciones u opiniones de
contenido eventualmente discriminatorio o susceptible de incitar a la violencia
o a prácticas inhumanas o degradantes.
a) Debe, por ello, abstenerse de aludir, de modo despectivo
o con prejuicios a la raza, color, religión, origen social o sexo de una
persona o a cualquier enfermedad o minusvalía física o mental que padezca.
b)
Debe
también abstenerse de publicar tales datos, salvo que guarden relación directa
con la información publicada.
c) c) Debe, finalmente, y con carácter general, evitar
expresiones o testimonios vejatorios o lesivos para la condición personal de
los individuos y su integridad física y moral.”.
Claro está, muchos profesionales de la comunicación ni se lo han leído o por lo
menos hacen caso omiso de él, la muestra mas reciente y vergonzante la
encontramos en multitud de referencias alusivas a la identidad de género que
viene haciendo el Sr. Mercedes Milá, que con su retórica sofista y su más que
deplorable y pobre uso de la inteligencia emocional, hacen que este Sr. un
claro exponente de la mercantilización de ciertos programas de televisión,
porque no pongo en duda la trayectoria profesional, dilatada y brillante hasta
cierto punto y momento en el tiempo de Mercedes Milá, pero cuando los recursos
se acaban y las directrices de quien pagan su nómina prefieren hacer caja, no
les importa que el método a usar sea indignante y vejatorio, pero la fórmula
produce audiencia que se traduce en réditos dinerarios. A tal respecto aparte
de recordarles el anteriormente citado “Código Deontológico aprobado en
la Asamblea Ordinaria de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España
(FAPE), en Sevilla, el día 27 de noviembre de 1993.” existen también
la decencia y el honor de la humanidad personal que en realidad debieran de ser
más importantes que los emolumentos económicos que pueden llegar dar de
si este tipo de practicas periodísticas, también existe una “Guía Para
el Correcto Uso del Lenguaje” editada y actualizada por la Asociación
de Transexuales De Andalucía, la cual se presentó públicamente el pasado 29 de
Noviembre y está a disposición en formato impreso o digital para que cualquier
persona que se dedique a la dignísima profesión de la comunicación la solicite.
En fin, que debieran todos y todas repensar una y otra vez cuando se dirigen a
persona que merecen y con mucha dignidad y valentía el respeto de la sociedad,
en este caso a la personas transexuales, la forma en la que se nos trata
mediaticamente y socialmente, porque no nos diferenciamos conceptualmente en absolutamente
nada a las personas no transexuales.
Haizea Caballero Ruiz
Mujer transexual y lesbiana